¿Mi nivel de estrés afecta a mi perro?

chico acariciando un perro blanco y negro

Un estudio científico ha dado la repuesta

Es fácil conocer la respuesta a esta pregunta si habitualmente observamos a nuestro perro y nos preocupamos por su nivel de estrés. La respuesta es que sí y de hecho quedó demostrado gracias a un estudio científico[1].

Para realizar el estudio se eligieron 58 perros de dos razas diferentes y sus respectivas compañeras humanas. Se incluyeron perros que competían activamente en agility u obediencia y perros que no lo hacían. Se analizaron las concentraciones de cortisol en el pelo tanto en los perros como en las personas en dos ocasiones, reflejando los niveles de cortisol en verano y en los meses de invierno. Así mismo, dado que las secreciones de cortisol podían verse afectadas por la actividad física, se monitorearon de forma continuada los niveles de actividad de los perros y se hizo un seguimiento del de las personas. También estudiaron la posible influencia de los rasgos de la personalidad tanto de los perros como de las personas. Para ello, a los perros se les realizó el “Test de personalidad canino” (DPQ; Jones 2008) y a las personas el “Inventario de los cinco grandes” (BFI; Zakrisson 2010).

Las conclusiones del estudio indicaron que los niveles de estrés a largo plazo se sincronizaban entre los perros y sus compañeros humanos, y que se no podía achacar ni a la cantidad de ejercicio físico ni al tiempo de entrenamiento. En cambio, la personalidad de las personas se veía significativamente relacionada con la concentración de cortisol en el pelo de sus perros. Es por ello que el estudio sugiere que los perros reflejan el nivel de estrés de sus compañeros humanos en lugar de que sean las personas quienes respondan al nivel de estrés de sus perros.

Avanzar en el bienestar canino

La conclusión de este estudio es muy importante para avanzar en el bienestar canino. Si queremos una convivencia feliz con nuestros perros uno de nuestros objetivos debería ser que tanto nosotros como nuestro perro vivamos con unos niveles de estrés que no sean perjudiciales para nuestra salud física y mental.

Nuestro perro no ha elegido la vida que lleva por lo que es nuestra responsabilidad cuidar de su nivel de estrés y de su bienestar. Aunque hagamos un plan de reducción de estrés para nuestro perro, este plan será incompleto si en la ecuación no estamos nosotros y nuestro nivel de estrés. Por tanto, es imprescindible no centrarnos únicamente en nuestro perro y trabajar también en reducir nuestro propio nivel de estrés y en acercarnos a un estilo de vida slow.

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