¿Vive tu perro en una burbuja de cristal?
El equilibrio entre el riesgo y el aprendizaje
Cuanta más seguridad tenemos (o creemos tener) más expuestos estamos al peligro; cuanto más protegemos a nuestros hijos, paradójicamente, más les desprotegemos. El miedo, nos contrae, nos impide vivir la vida con plenitud, y a ellos desarrollar todas su capacidades.
Educar en verde. Heike Freide
En este caso podemos sustituir la palabra hijos por perros y la frase sería igualmente aplicable, y no porque piense que los perros sean nuestros hijos, es más bien porque tanto con los niños como con los perros hay una tendencia generalizada al control y a la sobreprotección.
La verdad es que esta idea es la que más me cuesta hacer entender a las personas. Sé que es complicado encontrar un equilibrio entre el riesgo y el aprendizaje pero es necesario. No podemos mantener a los perros en una burbuja de cristal para evitarles todo tipo de peligros porque tal vez podremos proteger su integridad física pero no podremos proteger su integridad emocional. Y digo tal vez porque nuestra actitud puede llevar a los perros a vivir bajo mucho estrés y ya sabemos que el estrés puede dar lugar a múltiples enfermedades. Por lo tanto, tenemos que aceptar, al igual que con otros seres queridos y que con nuestra propia vida, que la vida es frágil y que lo importante es vivirla de verdad.
La importancia de vivir experiencias
Es necesario que puedan vivir experiencias y sentir la libertad. Puede que haya personas que no entiendan a que me refiero con esto. Voy a dar algunos ejemplos de cómo nuestra actitud sobreprotectora puede en realidad desprotegerles. Imaginemos que nos da miedo que a nuestro perro le muerda otro perro y que no le dejamos relacionarse con otros perros. El resultado será un perro sin habilidades sociales y miedoso lo que le puede llevar precisamente a tener muchos más conflictos de los que tendría si supiera gestionar por sí mismo las situaciones. O imaginemos que cruzamos la carretera en piloto automático o que le damos una orden para que se siente. En ambos casos no le permitimos a nuestro perro aprender a fijarse en si vienen coches o no y en consecuencia le desprotegemos porque si en algún momento ocurre algo y se encuentra con una carretera no va a saber cruzarla y su vida podría correr peligro. Lo mismo ocurre con no dejarle comer nada del suelo a pesar de su naturaleza carroñera. En este caso, le volvemos a desproteger porque no va desarrollar la habilidad y la tranquilidad de olfatear la comida que se encuentre y decidir por sí mismo si es comestible o no y en un descuido podría comer algo peligroso. En cambio, si le permitimos desarrollar su propio criterio, estará mucho más capacitado para detectar si un alimento es comestible, no tendrá ansiedad por tragárselo rápidamente y no tendremos que estar constantemente vigilándolo.
El riesgo 0 no existe
Tenemos que asumir que el riesgo 0 no existe y que sin riesgo no hay aprendizaje y sin aprendizaje no hay evolución. Qué pena me da ver a perros tan controlados y sobreprotegidos que prácticamente no parecen perros. Lo peor es que las pocas veces que este tipo de perros pueden probar algo por sí mismos, al no tener experiencia, con frecuencia meten la pata y entonces las personas se reafirman en la necesidad de seguir controlándoles y protegiéndoles constantemente.
Si este artículo te ha hecho ser consciente de tu actitud sobreprotectora, es importante que le dejes gestionar por sí mismo diferentes situaciones poco a poco y acompañándole con tranquilidad. En este sentido, no es conveniente pasar de golpe al otro extremo dado que probablemente tu perro no estará preparado.
A continuación me gustaría compartir un par de vídeos que demuestran la capacidad que tienen los perros de aprender por sí mismos. Y por favor, no penséis que con estos videos os quiero animar a que vuestro perro cruce la carretera solo 😅. Son solo ejemplos representativos de lo que pueden llegar a hacer los perros.
En el siguiente vídeo podemos ver como un perro callejero espera a que el semáforo se ponga verde antes de cruzar y no cruza a pesar de que la gente sí lo haga:
En este otro vídeo podemos observar como un perro adulto impide que otro perro más joven cruce la carretera cuando se acerca un camión:
Quiero terminar este artículo con la bella canción de Mikel Laboa «Txoria txori» cuya letra expresa perfectamente lo que he querido transmitir:
Si quieres que te ayude a proporcionar experiencias a tu perro, te invito a que conozcas el servicio de sesiones personalizadas de educación canina online o presencial en Gipuzkoa.
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2 comentarios en “¿Vive tu perro en una burbuja de cristal?”
Me considero conductista. Mí título es la experiencia de vida. Desde pequeña, siempre tuve una conexión especial con los animales en general. Ellos son más nobles y puros que los humanos. Y su secreto es de lo más sencillo…. Vivir el momento, siempre viven el momento…. Y nosotros no nos enteramos
Toda la razón. Lo que más me gusta de los animales es su pureza y su conexión con el momento presente. Un saludo 😉